En España, la Ley de Delivery Riders modifica la plataforma para el mercado de comida para llevar

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Unas semanas después de que España se convirtiera en el primer miembro de la UE en otorgar derechos laborales a los trabajadores de reparto, las empresas que los emplean, como Uber Eats o Just Eat, todavía están luchando con una nueva legislación que podría sentar un precedente para otras partes de Europa.

Dado que la ley entró en vigor el 12 de agosto, los mensajeros que a menudo sirven comida en bicicletas y motocicletas deben ser reconocidos como empleados en lugar de ser considerados autónomos como antes.

Es decir, las empresas de catering basadas en procesadores están obligadas a pagar contribuciones de los empleados por beneficios como licencia por enfermedad y protección contra despidos.

Las empresas afirman que la llamada «Ley de Pasajeros», aplicable solo a los mensajeros de alimentos y no a otros trabajadores de patadas, amenaza a la industria en España con 700 millones de euros (850 millones de dólares).

La reforma llevó a algunos sitios a buscar lagunas legales, mientras que otros entraron en negociaciones con los sindicatos.

Los sindicatos argumentan que el número de mensajeros ha mejorado, con un número de alrededor de 30.000 en España en los últimos años.

“Todas estas personas ahora tienen seguridad social”, dijo Carlos Guterres del sindicato de la Comisión Laboral (CCOO).

Ruben Rance del sindicato UGT reconoció que la ley «es una mejora significativa para los repartidores y sus condiciones de trabajo son muy peligrosas».

«Pero tenemos que estar atentos porque aún quedan cuestiones por resolver», añadió.

El gobierno de izquierda de Portugal siguió los pasos de España y aprobó un proyecto de ley similar a principios de este mes que requeriría que las empresas de distribución de alimentos de servicios públicos contraten mensajeros.

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Enfoque de dispersión

La empresa británica Delivero anunció a finales de julio, pocos días antes de la entrada en vigor de la «Rider Act», que dejaría España.

La salida de Delivery aún no se ha concretado y la empresa inició un «proceso de despido colectivo» que involucra a 3.871 personas, dijo Rance a la AFP, agregando que las condiciones aún no estaban claras.

Con 4,7 millones de usuarios registrados a finales de 2019, España será uno de los mercados de entrega a domicilio más potentes de Europa, un 40 por ciento más que el año anterior, según la firma de investigación Affi.

Just Eat, empresa británica rival que lleva 11 años apoyando la reforma en España, ha iniciado negociaciones con los sindicatos sobre cuál será el «primer convenio colectivo» del sector.

Por el contrario, la empresa Uber Eats con sede en California ha optado por un enfoque de subcontratación.

Si bien la empresa insiste en que su enfoque se apega a lo que se conoce como «Ley de pasajeros», los sindicatos la acusan de «despedir trabajadores ilegalmente» e insistir en que «los sitios deben tener sus propios empleados».

Pero se han dirigido duras críticas a Glovo, con sede en Barcelona, ​​que recaudó 450 millones de libras esterlinas en abril y dijo que contrataría a 2.000 trabajadores de reparto para sus propios supermercados en línea o empresas que hayan firmado contratos.

Pero sus otros mensajeros de alimentos, que sirven comida de 8.000 a 10.000 restaurantes, trabajarán por cuenta propia.

‘Juega por el momento’

El panel, que no respondió a la solicitud de comentarios de la AFP, tiene una nueva regla para apoyar el fortalecimiento de su autonomía: los mensajeros pueden conectarse cuando quieran y no serán penalizados por rechazar un pedido.

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Guterres, del CCOO, explicó que el propósito era romper cualquier relación directa con los conductores «como una forma de eludir la ley».

«Buscan tiempo de juego», admitió Ranz de UGT.

Ambos sindicatos han recomendado el asunto a los funcionarios laborales, quienes pueden emprender acciones legales, una medida que traerá más incertidumbre a un mercado ya turbulento.

En las últimas semanas, dos nuevos jugadores más han entrado en el campo: el Ketir de Turquía y el cohete con sede en Ámsterdam, que estará operativo el próximo mes. Los conductores de reparto de ambas empresas se contarán como empleados.

El fundador de Deliveries, Adrián Peña, dijo en un artículo reciente: “Está claro que estamos en un momento muy turbulento para que todos puedan ganar terreno en un mercado que está en pleno apogeo y que invierte mucho.

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